Los leones rugieron una vez más, esta vez en el Alfonso Pérez, ante un Getafe que agonizó hasta el 90'
Era un
partido para la ilusión. Por una parte, la del Getafe, que podía meterse en los
puestos de arriba si lograba la victoria en el día de ayer. Por otra, la del
Athletic, que entra en zona de Europa League gracias a la derrota del Celta en
Gran Canaria. Los leones llegaban al Coliseum con la esperanza de sacar algo de
uno de los campos más complicados de la Liga, donde el Getafe no perdía desde
la visita del Barcelona, varias jornadas atrás. Muchos dicen que es un campo
difícil porque es un campo frío, sin apenas afluencia de público. Pues bien,
ayer no fue precisamente el desahuciado Coliseum que estamos todos acostumbrados
a ver, sino que presentó una imagen muy seria completada con el masivo
desplazamiento de vascos a Getafe, que llenaban el fondo sur del Coliseum de
zamarras blanquirrojas y de boinas.
Con el
ambiente del estadio a punto de caramelo, era hora de que los 22 protagonistas
dieran espectáculo sobre el campo. El Athletic quería Europa y eso se notó,
acorraló en apenas 10 minutos a un Getafe timorato y excesivamente fallón, lo
que llevó la desesperación a las pobladas gradas. Avisaron los vascos 2 veces,
y a la tercera fue la vencida, corría el minuto 25 cuando Iñaki Williams cogió
el relevo goleador de Aduritz, que no mojó en el día de ayer, y remató un
centro solo ante un Guaita que hizo la estatua. El pillo extremo visitante se
aprovechó del fracaso defensivo local y de su particular tipo de marcaje en
centros y córners, el marcaje el bulto, lo que trajo fatales consecuencias para
los de Fran Escribá. El Athletic pudo hacer más sangre y dejar al sur rival
moribundo, pero el 0-1 campeaba al descanso.
Inevitablemente,
el Getafe dio un paso adelante, e intentó entrar en el bien forjado muro vasco,
que no dejaba ninguna fisura. La victoria leona peligraba y el partido cada vez
era más del Getafe, por lo que los leones bajaron al campo de batalla, donde
asfixiaron a un Getafe predecible y torpe en todas las líneas. Scepovic pudo
empatar, pero su mano a mano fue salvado por iraizoz, para alivio del millar de
aficionados bilbaínos desplazados, y para ira y desesperación de la parroquia
local. El Getafe agonizaba lentamente sobre el campo, como sie le Athletic le
hubiera dado un sedante para amarrar la victoria, tan solo fue en el minuto 88
cuando apareció la otra ocasión garrafal del Getafe, errada por Álvaro Vásquez,
que remató fuera cuando estaba solo en el segundo palo. Por si la desgracia era
poca, Cala fue expulsado por protestar a un soberbio Estrada Fernández.
El
Athletic es de Europa, y el Getafe es del montón. Ahí queda resumido el partido
en una concisa oración. Los de Escribá se estancan en al puesto 11, y ven aun
de lejos el acelerón de los conjuntos más bajunos.
Redactado por @chiky_DMG18.
No hay comentarios:
Publicar un comentario