sábado, 2 de abril de 2016

EL CLÁSICO| Volveremos a ser lo que fuimos y lo que somos

Día de clásico. Día de motivación. Una carta dedicada a todos los aficionados que aún creen.



Todos sabemos que no estamos atravesando el mejor momento de la historia de nuestro club, un club del que todos y cada uno de nosotros formamos parte, algunos animando desde el estadio y otros dejándonos la garganta frente al televisor de nuestro salón como si estuviésemos dentro de nuestro feudo. Y es que todos los que llevamos este escudo en el corazón, ya sea en las buenas o en las malas, en las duras o en las maduras, o en las victorias o las derrotas merecemos ser llamados madridistas.

En estos momentos difíciles tenemos que estar unidos y apoyar al club incluso más aun que cuando ganamos la Liga de los 100 puntos, incluso más aun que cuando conseguimos ganar esa ansiada y agónica décima Copa de Europa en el minuto 92:48, minuto que a partir de ese 24 de Mayo de 2014 forma parte de nuestras vidas como uno de los momento más felices de esta.

Se acerca el clásico del fútbol español, y esta vez nosotros tenemos toda la presión del mundo, pero no obstante también tenemos la oportunidad de olvidarnos de todo lo malo acontecido en esta temporada nefasta para olvidar. Ganar este partido puede significar recuperar la ilusión, ya sea por lograr el milagro de remontar una Liga perdida desde hace ya varias jornadas, o bien por soñar con la Undécima. Y es que este club si hay algo que nos ha enseñado a lo largo de su historia es a no rendirse jamás. Por eso y por muchas más cosas, ¿se puede soñar esta temporada?

Es el momento de echar la vista atrás y recordar lo que en su día fuimos. Recordemos esa final de Copa del Rey en la que Di María tiró una pared con Marcelo para poner un balón a la cabeza de un astro portugués que se elevó como el que más para volver a Cibeles. Recordar esa cabalgada de Bale por la banda derecha dejando atrás a Bartra para darle otra título a la afición blanca. Y como no, de recordar las agallas que tuvo Modric para ejecutar el córner que sería rematado por Ramos, el eslalon de Di María en la prórroga de Da Luz, la casta de Marcelo cuando nadie tenia fuerzas para nada y el penalti de Cristiano.

La Liga está casi imposible, pero tenemos que ser fieles a nuestra filosofía de que hasta que el árbitro no pite o hasta que sea imposible desafiar a las matemáticas no hay que dar nada por perdido. Ni que decir tiene que seguimos vivos en nuestra competición fetiche en la cual tendremos una nueva cita este miércoles, día en el que nos olvidaremos de todo lo vivido para centrarnos en todo lo que viviremos.

Esta es una carta escrita por un humilde madridista de cuna y de corazón, por eso os pido que a los que sois igual que yo, de los que se van a la cama con lágrimas en los ojos cuando pierde su equipo o cuando se siente orgulloso de su equipo que no perdáis la esperanza en este club, ni en sus jugadores, ni en su entrenador, ni en su presidente, ni en una de nuestras señas de identidad, nuestra afición.

Gracias por leer esta carta y ahora y siempre HALA MADRID.


Redactado por Juan Carlos 

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