domingo, 13 de marzo de 2016

Zaragoza 1-0 Albacete: El trabajo tiene premio

Victoria del Zaragoza en el último suspiro ante un aguerrido Albacete. Mal partido de los maños, que se agarraron a La Romareda en los minutos finales. Sergio Gil determinante.


Los dos conjuntos de presentaban con aspiraciones bien distintas, si bien coincidían en la de ganar los tres puntos. El Zaragoza, dispuesto a seguir escalando puestos en la clasificación y, de una vez por todas, entrar en los puestos de promoción. Por su parte, el Albacete ansiaba una victoria que le acercara a la salvación.

La primera parte fue del cuadro visitante. Un Real Zaragoza, mermado por las bajas de hombres básicos como Culio y Ros, se vio superado en todo momento por el Albacete, que demostró un gran criterio a la hora de jugar e impidió eso mismo al Zaragoza con su presión constante.

El centro del campo del Zaragoza fue de chiste, en especial Dorca y Diamanka. Superados en todo momento. Ortiz o Portu atravesaban dicha zona como Pedro por su casa. Presumiblemente, este desastre de primera parte no desembocó nada negativo en el resultado, que se mantuvo igual hasta el descanso.

En la segunda mitad, más de lo mismo. Mal juego de los maños. Gran trabajo del Albacete. Lluis Carreras reaccionó e introdujo a Pedro y a Sergio Gil, que a la postre sería definitivo. También tuvo que dar paso a Abraham, pues Rubén, uno de los mejores de la primera parte junto a su pareja, Guitián, debió retirarse lesionado. Mala suerte la del "chaval". Eso sí, destacar la jerarquía y el partidazo cuajado por toda la defensa: Rico, Rubén, Guitián, Campins y Abraham estuvieron de diez. En los últimos 6 partidos, los blanquillos solamente han recibido 2 goles.

Llegábamos así a los últimos quince minutos, en los cuales el Real Zaragoza, como ya hiciera contra el Lugo, fue invadido por un coraje y unas ganas innegables de lograr la victoria. Poseídos por La Romareda, los hombres de Carreras sabían que podían. Que los últimos minutos son los suyos. Todo el equipo derrochó casta y coraje, y la línea defensiva se adelantaba como si de una final se tratara.

Aunque, si os digo la verdad, lo de ayer era una final. Y no defraudó. Como en las mejores finales, el gol de la victoria se hizo esperar. Pero llegó. Y no lo hizo con patadones hacia el área buscando rematador. No. Fue tocando el balón y trabajando la jugada. Porque este Zaragoza no cambia su estilo de juego pase lo que pase. Sí, estilo de juego. Eso que llevábamos pidiendo como locos desde no me acuerdo cuando. El Zaragoza de Carreras lo tiene.

 Y, así, en el minuto 93, Abraham, soberbio desde su entrada, libre en la izquierda, puso un centro al que Sergio Gil remató como buenamente pudo y fue desviado por Pulido. Gol. La euforia se desató en el chaval, quien lleva el zaragocismo en la sangre. Estas victorias son las que valen, las que dan ascensos. El Zaragoza no se rindió y, una vez más, ya van 3 consecutivas, los tres puntos se quedaron en el feudo zaragocista, en La Romareda.

Gran partido del Albacete, que, aunque no generó ocasiones, demostró que tiene muchas credenciales para salir del descenso, pero que llegó muy cansado a los minutos finales. Esto, sumado al empuje del Zaragoza, le fue insuficiente para lograr el empate.

El Real Zaragoza sigue ganando en casa. Ganando como sea. Jugando bien y no tan bien. Jugando mal. Pero, como dijo el mismo Carreras: "Lo importante es ganar, primero ganar, y luego, ya veremos el cómo ganamos". Pues eso, objetivo cumplido.


Redactado por Ricardo Nuez (@RicardoNuez96)

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