sábado, 12 de marzo de 2016

Málaga 1-0 Sporting: Juanpi deja huella

Juanpi deja huella


En La Rosaleda, jugaban un partido un Málaga que llega con Europa dada por perdida ya, quería sellar la permanencia para quedarse una temporada más en primera, mientras, que los del ‘Pitu' Abelardo, no venían en su mejor momento y quieren levantar cabeza de cara para salir del pozo.

Alineaciones:
Málaga: Ochoa; Rosales, Albentosa, Weligton, M. Torres; Recio, Fornals, Juanpi, ‘Chory' Castro; Uche, Charles.
Sporting: Cuéllar; López, Meré, Hernández, Lora; Omar, Álvarez, Ndi; Jony, Carmona, Sanabria.


El choque empezó ya con un despiste en la zaga malacitana, pero, Ochoa, que jugaba su primer partido desde el inicio, no dejó sorprenderse e hizo la primera buena parada de la velada. Pero no iba a ser muy entretenida que digamos, ni el Málaga ni el Sporting conseguían encadenar ocasiones, y Javi Gracia notaba la presencia de su pilar en el centro del campo, Camacho. Pero para eso estaba Juanpi, que volvió a hacer de las suyas y el ‘Pitu' se iba a acordar de él toda la noche, ya que en el balcón del área, en una baldosa, se fabricó una jugada de la nada, recortando a una manada de jugadores rojiblancos que se le acercaban, y con un toquecito con la zurda, se la acomodó, dejando a los del Sporting sentados, y un zurdazo a la escuadra, marcó el único tanto del partido.  La primera mitad acabó con un sólo tiro a puerta para cada equipo, y el del Málaga había acabado en gol, por suerte para ellos y por desgracia para el Sporting, que no aprovechó el suyo.


La segunda, Charles pudo haber rematado el partido si el árbitro no hubiera pitado ese fuera de juego, que hizo que el tanto del brasileiro no subiera al marcador. El Sporting que iba a aparecer en el partido, y esa culpa la tuvo, en parte, los cambios de Alen Halilovic y Carlos Castro, que revolucionaron el partido, y precisamente, la ocasión para empatar la tuvo el delantero, que en un rechace a un disparo, Ochoa deja la pelota muerta dentro del área, que Castro aprovecha, pero el esférico se estrelló en el paro. El partido no iba a morir ahí, sino que, habría polémica hasta el último minuto, donde un jugador visitante iba a colgar un centro al área, que cortaría Pablo Fornals con la mano dentro del área, y que los jugadores rojiblancos pedirían penalti al árbitro, que después de mucho tiempo, hacen que el equipo blanquiazul no se deje puntos en el camino, como en este mismo escenario frente al Madrid o en Anoeta, contra la Real. Esta victoria deja al Málaga con muchas papeletas para solventar su permanencia y al Sporting, hundido más en el pozo.

Por Juan Carlos Bernal (@juankiibeernal)

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