El Betis es de esos equipos que responden a la pregunta "¿por qué?" con hechos, se demuestra en la práctica el alma entregada de los enfermos del verdiblanco. Un equipo capaz de llenar un estadio en segunda división, y llegar a primera y que no queden entradas. Pero esto suena a tópico y se está abusando en exceso del "musho Betis". Cuando la derrota se alza por encima del sentimiento surge la queja y ante la duda el aficionado bético recurre al "esto es el Betis", excusa dorada para dar una razón que impulse a los acomodados jugadores a seguir haciendo lo que les place. Pero... ¿dónde está el Manquepierda?
Pido optimismo en las gradas del Villamarín, la plantilla necesita viento para volar el avión de la temporada, para desmentir ese "suben y bajan". El equipo ha decaído de más a menos, dos victorias en casa a lo largo de la campaña corriente, no vale excusarse en lo fácil, en la sencillez de decir "si los chiquillos son cojos", entonemos el cántico que aliente a los jugadores, acudamos a ese 'Maquepierda' que nos distingue, démosles una razón a los que están sobre el césped para soñar incluso con llegar a puestos europeos. Si no creemos nosotros no queramos que lo hagan ellos.
Pues yo soy de esos que no ven la realidad de las Trece Barras como debería ser. ¿Acaso hace tres primaveras le iban a decir al Eibar que estaría luchando por la Europa League? ¿Acaso esos doscientos aficionados del Mirandés que acudieron a Riazor dejaron de confiar en algún momento? ¿Por qué no volver al Eurobetis de hace dos temporadas? Señores verdiblancos, el Villamarín es mas grande que el Pizjuán y aún está a medio acabar.
Pongo mi grano de arena y desafío a sobrepasar los cuarentamil ante el Real Madrid el próximo domingo 24 y, aunque nos lluevan cuatro o cinco, a animar y dejar la queja fácil. Porque si el problema del Betis es la falta de ganas daremos razones para que el juego siga en la afición. Si hay algo que no nos pueden quitar es nuestra voz. Tenemos la palabra, si los mercenarios pagan por la peluquería nosotros pagamos por ver la pertinente intensidad. Yo no opino que esto sea el Betis, mostremos que ese escudo y ese lema están en la grada, demos nuestra mano a esos once guerreros para que la batalla no sea en vano, la fiebre verdiblanca depositada en ellos para que el Betis sea una enfermedad palpable en el terreno, anotemos el gol para impulsar el partido a partido y hacer del coraje una realidad. Yo sí me apunto a soñar con el Betis, ¿y tú?
Pues yo soy de esos que no ven la realidad de las Trece Barras como debería ser. ¿Acaso hace tres primaveras le iban a decir al Eibar que estaría luchando por la Europa League? ¿Acaso esos doscientos aficionados del Mirandés que acudieron a Riazor dejaron de confiar en algún momento? ¿Por qué no volver al Eurobetis de hace dos temporadas? Señores verdiblancos, el Villamarín es mas grande que el Pizjuán y aún está a medio acabar.
Pongo mi grano de arena y desafío a sobrepasar los cuarentamil ante el Real Madrid el próximo domingo 24 y, aunque nos lluevan cuatro o cinco, a animar y dejar la queja fácil. Porque si el problema del Betis es la falta de ganas daremos razones para que el juego siga en la afición. Si hay algo que no nos pueden quitar es nuestra voz. Tenemos la palabra, si los mercenarios pagan por la peluquería nosotros pagamos por ver la pertinente intensidad. Yo no opino que esto sea el Betis, mostremos que ese escudo y ese lema están en la grada, demos nuestra mano a esos once guerreros para que la batalla no sea en vano, la fiebre verdiblanca depositada en ellos para que el Betis sea una enfermedad palpable en el terreno, anotemos el gol para impulsar el partido a partido y hacer del coraje una realidad. Yo sí me apunto a soñar con el Betis, ¿y tú?
Redactado por Alberto García (@Albertitogmlc)


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