El Sevilla, liderado por un desmesurado Konoplyanka demuestra a quién no se le puede dar nunca por vencido. Los de Benítez se desenganchan del liderato, y los otros, dan comienzo una nueva lucha por el objetivo europeo.
Era una noche especial en Nervión, tenía que llegar la hora de cortar la continuada racha de victorias de los merengues en la capital hispalense. Hoy fue ese soñado día, coloreado con lleno absoluto en el Ramón Sánchez-Pizjuán y que comienza a hacer de este el temido fortín en el que se convirtió pasada campaña. Ahora sí se puede decir que: Nervión no regala puntos.
Unai Emery salía con las novedades de Mariano (en lugar de Coke), N´Zonzi (por Iborra) a los que se le suman la esperada oportunidad a los dos italianos del once, Marco Andreolli en el centro de la zaga y el ex-punta del Borussia Dortmund, Ciro Immobile, quién no defraudó y supo ponerse la máscara del máximo goleador sevillista, el francés Kevin Gameiro que brilló por su ausencia.
Por su parte, Rafa Benítez introducía a Kiko Casilla y Nacho en el equipo titular, sustituyendo a los lesionados Keylor Navas y Marcelo. Arriba faltó el `9´, Bale no supo asumir el puesto de Benzemá.
El Real Madrid dominaba, llegaba con frecuencia pero sin claridad, buen trabajo defensivo del Sevilla. Cristiano estaba desaparecido, siendo Nacho y Bale los que más se acercaban al marco defendido por Sergio Rico. Hasta que en el minuto 22´de partido, tras un saque de esquina, el capitán Sergio Ramos consiguió empalmar el balón de media chilena, anotando un auténtico golazo y lesionándose a la misma vez. Otra vez el codo del de Camas daba problemas. El técnico merengue da entrada a Varane, aquí comienza la remontada.
La conexión Trèmoulinas - Konoplyanka causó múltiples dolores de cabeza a Danilo y compañía, quién no ha cuajado su mejor partido a las órdenes del conjunto blanco. El Sevilla robaba en el centro del campo, iniciando contras bastante peligrosas que acababan en las manos de Casilla o con la solidez de Pepe.
En el 36´ de partido, tras un córner sevillista botado por Banega, remataba Immobile al segundo palo poniendo el empate en el luminoso. El italiano lo celebró con rabia (viendo la amarilla incluso por quitarse la camiseta), mientras Nervión rugía ante el espectáculo de los suyos.
Espectáculo puesto que, a partir de la segunda parte, no se vio otro equipo en el terreno de juego que los andaluces. Fue Banega el encargado de hacer el segundo tanto rojiblanco. Konoplyanka marea a la defensa merengue y el argentino la empuja de cara a puerta.
No bastaba con eso, el conjunto de Unai Emery aseguraba los 3 puntos con el golazo de Fernando Llorente como si no, de cabeza, saltando hasta tocar el cielo. 3-1 en el marcador.
El Real Madrid se venía abajo, pero no era incansable, ya que toca destacar la buena actuación de Sergio Rico, el meta sevillista, ante la insistencia blanca. James Rodríguez acortó distancias con un zurdazo que acabó en la red del Sánchez-Pizjuán.
La victoria tenía un color especial. Y los de Emery conseguían una hazaña difícil de alcanzar en La Liga, ganándole a los dos grandes en la primera vuelta de la competición.
3 puntos para el Sevilla que se coloca 10º (15 pts. en total) y el Madrid deja de ser líder tras el triunfo azulgrana, manteniendo los 24 puntos en la tabla. Ahora tendrá lugar un nuevo parón liguero a causa de los encuentros internacionales.
Por Josema Puntas (@JosemaSVQ)
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