
Los andaluces dejan atrás la mala racha en Liga, las malas sensaciones y la temida falta de gol, ante un Borussia que no puso las cosas fáciles desde el principio. Unai no titubeó a la hora de elegir los once jugadores que le plantarían cara a los alemanes. No más cambios, no más pruebas.
Un Sergio Rico, seguro y contundente, fue el encargado de dejar la portería a cero. Defensa compuesta por Kolo y Andreolli, que a pesar de suplir a pesos pesados de la zaga como Carriço o Rami, demostraron experiencia y solidez. Laterales, un no muy acertado Trémoulinas y Coke, que firmó un gran partido. N´Zonzi y Krychowiak, seguros de confianza. La velocidad la pusieron el capitán, Reyes, y Vitolo, a quién más de uno no le quitará el ojo de encima a lo largo de esta campaña. Arriba Gameiro fue el encargado de batir a Sommer, y no defraudó.
El Sevilla comenzó gustándose, manteniendo la posesión y llegando a puerta sin demasiado acierto. La primera la tuvo Reyes a puerta vacía después de que Vitolo estrellara la pelota en la madera. Acto después los de Lucien Favre intentaron plantarse en el área sevillista, llegando con peligro. Hazard, Raffael o Traoré fueron los que más desquiciaron a los de Unai. Sin resultados para estos, el Sevilla decidió conseguir el gol soñado. Gameiro no paró, se convirtió en el deseado delantero para el técnico vasco. Buscaba cada pelota, por arriba y por abajo, convirtiéndose en la pesadilla del guardameta Sommer.
El Sevilla llegó bastante crecido a los vestuarios, y poco tiempo le bastó en la segunda mitad para matar a los alemanes. Tres penaltis, dos goles, hicieron que el Sevilla pudiera hasta sentenciar el encuentro en pocos minutos. El primer tanto lo marcó Gameiro (46´) después de que Sommer derribara dudosamente a Vitolo, Pavel Kralovec sí lo vió. Dos penas máximas, estas sí claras, fueron a favor del Sevilla. Otra sobre Vitolo, y una más a Gameiro. Quien falló desde los once metros el que hubiera sido su segundo gol, y el mismo del equipo. El tercer penalti lo encajó Ever Banega (65´), ya sentenciando con 2-0 en el luminoso.
Immobile, Krohn-Dehli y Konoplyanka fueron los elegidos de Emery para saltar al terreno de juego. Y de un córner provocado por Ciro, llegó el tercer gol sevillista. Golazo el que hizo el ucraniano, el primer balón que tocó y lo mando al fondo de la red, un zarpazo que se tragó Sommer (84´). Nervión estalló y el Sevilla goleaba al Mönchengladbach.
Tres puntos muy importantes se quedan en Nervión, sumándole las buenas sensaciones que esperan deplegar en Liga. El Sevilla empieza bien y ya espera el próximo enfrentamiento, el 30 de Septiembre ante la Juventus de Turín.
Josema Puntas (@JosemaSVQ)
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